HAY UNA PUERTA ABIERTA
Cuando nos encontramos inmersos en la angustia, el dolor, la enfermedad, el desánimo o la desesperación, nuestra mente concibe la oscura percepción de que Todas las puertas se han cerrado … y aunque esto se sustente en una realidad vivida, ¡Aún hay una esperanza! En muchas ocasiones, la vida se torna difícil; todo cambia de repente; la situación crítica nos empuja frenéticamente y sin aviso al pozo de la desesperación, que se asemeja al lodo de un pantano donde cada intento de salir es fallido y nos hundimos poco a poco. Abundan las preguntas y las respuestas se esconden o son silenciadas… Pero, ¡Aún hay una esperanza! Estimado lector, aunque usted sienta que camina en densa oscuridad, aunque sienta que haya tocado fondo, hoy comenzará a vislumbrar un destello de luz que refleja el umbral de una puerta abierta para su vida. Esa puerta se llama Jesús. Él dijo: “ Yo soy la puerta ; el que por mí entrare, será salvo; y ...